Durante la gala de eliminación en Gran Hermano se vivió un hecho totalmente insólito: Campanita fue la elegida por el público para irse, se resistió a abandonar la casa y el Big debió intervenir, bajo amenaza, para que se vaya del reality.

La jugadora con descendencia paraguaya y brasileña quedó en el versus contra Solange “Sol” Abraham y con el 55,3% de los votos se convirtió en la 24° eliminada de la casa, pero su reacción fue tan inesperada que revolucionó a todos los presentes.

En un principio, la participante tuvo una reacción tranquila saludando a sus compañeros, quienes coreaban su nombre, mientras Sol festejaba a los gritos, lo que generó la reacción de otros hermanitos. Sin embargo, en cuestión de segundos e sorpresivamente en vez de dirigirse hacia la puerta de salida, empezó a bailar, golpear las ollas como hacía cada mañana, paseándose por toda la casa, dando a entender que era su manera de despedirse.

Pasado unos minutos, cuando el Big le advirtió que era su manera de irse, lo desafió y le aseguró que no quería irse. Acto seguido, comenzó a llorar y asegurar “no me voy nada”. “Sí, señorita, usted debe irse”, le remarcó el dueño de la casa en voz conciliadora, pero a medida que fueron pasando los minutos se comenzó a notar el enojo de él.

Al advertir que Sol celebraba la escena y que Campanita seguía sin dirigirse a la puerta, elevó el tono: “¡Silencio! Aquí tenemos un reglamento y se debe cumplir”. Pero la participante redobló la apuesta y volvió a desafiar la autoridad del reality.

“Necesito que te retires en este momento”, le repitió la voz de Gran Hermano y ante la nueva negativa, advirtió: “Te estoy ordenando que salgas. Es mi casa. Tenés que dejar la casa en este instante. Ya se pronunció el Supremo. Te vas por la puerta principal”.

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