Más de 5 mil personas fueron evacuadas en Hawaii debido a las inundaciones más severas en los últimos 20 años. Jason Momoa y su familia se vieron obligados a dejar la Costa Norte de Oahu en medio de la tormenta. El actor utilizó las redes sociales para hacer un llamado a la solidaridad y apoyo hacia las comunidades más afectadas por las inundaciones.
Momoa confirmó que tuvo que abandonar su hogar en el archipiélago y, junto a su familia, buscó refugio: “Estamos a salvo por ahora, pero hay mucha gente que no lo está, así que enviamos todo nuestro amor”, dijo en sus redes sociales. Un amigo cercano del actor, Ian Streetz, publicó varias fotos en las que se lo observa colaborando en la costa. Junto a las imágenes, escribió: “Lo único que supera el tamaño de este gigante es su generosidad. A pesar de tener la agenda llena, el legendario @prideofgypsies siempre encuentra tiempo para ayudar”.
Jason Momoa en la Costa Norte de Oahu
Después del desastre climático, Jason Momoa se unió a las tareas de asistencia, entregando alimentos, agua, productos esenciales e incluso comida para las mascotas de las personas afectadas. Su amigo también relató que el actor regresó de inmediato para averiguar qué necesitaban y colaborar en lo posible.
En su mensaje, Streetz remarcó que, aunque los tiempos son difíciles, cualquier ayuda es valiosa: desde donaciones a organizaciones benéficas, apoyo en las labores de limpieza en Hawái o simplemente mantener presentes a quienes sufren las consecuencias. Finalmente, agradeció a Momoa por permitirle ser parte de un gesto tan solidario y por enviar todo su cariño a la comunidad hawaiana.
Qué ocurrió en Hawaii
Las fuertes lluvias generaron acumulaciones de hasta 30 centímetros en algunas áreas de Hawái, provocando desplazamientos, caída de árboles y crecidas que llevaron a la evacuación de miles de personas. Más de cinco mil residentes fueron trasladados debido al riesgo de colapso de la presa Wahiawa, que alcanzó niveles críticos en menos de un día. Los equipos de emergencia rescataron a más de 230 personas y varias fueron hospitalizadas por hipotermia, mientras que decenas de familias fueron alojadas en refugios. El gobernador Josh Green confirmó heridos graves y daños que podrían superar los mil millones de dólares, aunque no se reportaron víctimas fatales.
Hawaii bajo el agua y el barro
La tormenta sigue activa y mantiene al estado en alerta, con pronósticos de nuevas lluvias. Las localidades más afectadas son Waialua y Haleiwa. En esas áreas, el agua ingresó en viviendas, comercios y granjas, mientras que las calles y patios quedaron cubiertos por una gruesa capa de barro. Incluso uno de los centros de evacuación debió ser reubicado debido a nuevas filtraciones.
En este contexto, Jason Momoa canceló un evento benéfico y solicitó unidad y colaboración para apoyar a las comunidades más perjudicadas, especialmente en Haleiwa y Waialua. “Si puedes ayudar de alguna manera, grande o pequeña, por favor hazlo. Difunde el aloha”, expresó el actor.
Aunque el nivel del agua comenzó a descender, la represa de Wahiawa sigue bajo vigilancia y el episodio reabrió el debate sobre la seguridad de infraestructuras antiguas, recordando el antecedente de Ka Loko en 2006. Los daños podrían superar los 1.000 millones de dólares, afectando aeropuertos, escuelas, carreteras, viviendas y un hospital en Maui, además de los costos de asistencia y servicios básicos. En la costa norte de Oahu se ha emitido una advertencia para hervir el agua por riesgo de contaminación, y las autoridades instaron a los residentes a reportar daños para agilizar la ayuda estatal y federal.

