Gran versión del tema clásico de Duran Duran, pero sin perder lo que la hizo atemporal
Más de cuatro décadas después, el clásico de Duran Duran llega reinterpretado a través de una lente progresiva y cargada de sintetizadores por dos artistas que desde hace tiempo se han sentido atraídos por este mundo.
De la era del sintetizador/New Romantic, hay una lista relativamente limitada de temas que pueden adaptarse, de forma convincente, al mundo de la Generación X. Del mismo modo, hay pocas canciones de aquellos tiempos tan elaborados que logren aún destacar con astucia, atemporalidad y sutileza. ‘Leave In Silence’ (o ‘Enjoy The Silence’, ya que estamos), ‘Fade To Grey’; ‘Ghosts’, ‘Say Hello’… ya te puedes hacer una idea.
En cualquier caso, hace falta cierta combinación de productor y vocalista para reinterpretar este tipo de tracks y producir algo que encarne la esencia de un tema como ‘Save A Prayer’, pero que además consiga hacerlo contemporáneo. Y ahí es donde entran Ilan Bluestone y Gid Sedgwick.
Lanzar un tema de seis minutos cargado de ambiente y sintetizadores como ‘Save A Prayer‘, fue considerado un riesgo en el 82 tanto por Duran Duran como por su sello. Para una banda ya conocida por cierta moda y energía, lanzar algo tan musicalmente lento y con un estilo ‘dream-pop’ estaba lejos de ser un movimiento comercialmente obvio. Cuando Ilan y Gid pensaron en esta versión juntos, fue su admiración, tanto por la canción como por su discrepancia cultural, lo que les llevó a elegir transmitirla a través de su propio prisma.

Un enamorado de la música de los años 80
Sobre su lanzamiento, Ilan nos cuenta: “Regularmente, me he sentido atraído por sonidos inspirados en los 80. Canciones como ‘Paid For Love’ y ‘Can You’ se inspiraban en ese mundo, y realmente conectaban con la gente. Luego Gid y yo empezamos a escribir ‘Slow Down’ en 2019, que se inclinaba aún más hacia el sonido synthwave, y finalmente la terminamos y publicamos el año pasado. En muchos sentidos, ‘Save A Prayer’ me pareció el siguiente paso natural en todo este proceso”.
En cuanto a su producción, ‘Save A Prayer’ encaja perfectamente con las inclinaciones medidas y progresivas de Ilan, aunque (naturalmente) ahora en un tempo significativamente elevado. A través de sutiles cambios de entonación, Gid mueve su centro nostálgico y anhelante hacia algo más amplio y brillante, aunque aún lleva consigo el grado justo de vulnerabilidad y romanticismo.
Sólo las canciones más especiales mantienen su relevancia original a lo largo de las épocas. Más de cuatro décadas después, ‘Save A Prayer’ sigue pidiendo lo mismo a sus oyentes, sólo que ahora se experimenta a través del prisma inimitable de Ilan Bluestone y Gid Sedgwick. La puedes conseguir aquí.