Lo que comenzó hace cinco años entre las montañas de Potrerillos acaba de escribir uno de los capítulos más importantes de su historia. El pasado 14 de junio, Las Palapas desembarcó por primera vez en Europa con una colaboración junto a Woodstock’69 Bloemendaal, el emblemático beach club ubicado en la costa de los Países Bajos, llevando su identidad mendocina a uno de los espacios más reconocidos de la escena electrónica europea.
La propuesta fue mucho más que una fecha internacional. Música, gastronomía, diseño y comunidad se combinaron en una experiencia que conectó dos culturas a través de una misma forma de vivir la pista de baile. La programación reunió a artistas como Mano Le Tough b2b Jonathan Kaspar, Juan Hansen (Live) y Kyra Khaldi, en una curaduría que reflejó el espíritu de ambos proyectos.
Para la ocasión, parte de la identidad visual de Las Palapas viajó hasta Europa. Elementos característicos del espacio mendocino, como su icónico columpio y distintos recursos de su estética, fueron integrados al entorno de Woodstock’69, generando un diálogo entre la impronta de la montaña y el paisaje costero neerlandés.
La experiencia también tuvo un fuerte componente gastronómico. El público pudo disfrutar de empanadas elaboradas a partir de la receta del chef Diego Salvador, además de asado y chimichurri, acercando algunos de los sabores más representativos de Argentina a una audiencia internacional.

Uno de los momentos destacados fue la presentación de Juan Hansen, quien registró su show mediante una producción audiovisual multicámara que formará parte del lanzamiento de su próximo álbum, aprovechando el entorno natural y la energía de una jornada que reunió a asistentes de distintas partes del mundo.

La iniciativa contó además con el acompañamiento de Heineken Internacional, que organizó actividades previas para fortalecer el intercambio entre los participantes, incluyendo una visita a su histórica fábrica y un recorrido por los canales de Ámsterdam.
Más que una expansión geográfica, la llegada de Las Palapas a Europa representa la consolidación de un proyecto nacido en Mendoza que hoy demuestra que su identidad puede trascender fronteras. Un primer paso internacional que abre la puerta a nuevas colaboraciones y confirma el crecimiento de una propuesta que sigue llevando el espíritu de la montaña a nuevos escenarios.