Mientras gran parte de la industria electrónica continúa enfocada en line-ups masivos y formatos cada vez más estandarizados, Skrillex acaba de involucrarse en uno de los proyectos culturales más ambiciosos y experimentales del año. Se trata de CONTRA, una nueva plataforma multidisciplinaria desarrollada junto a Berlin Atonal que tendrá su primera edición los próximos 30 y 31 de mayo en Kraftwerk Berlin.

El evento reunirá más de 70 artistas entre música, arte visual, instalaciones y performance, proponiendo una experiencia completamente inmersiva dentro de uno de los espacios industriales más icónicos de Berlín. Pero más allá del line-up o del venue, el lanzamiento de CONTRA también funciona como un reflejo bastante claro del momento cultural que atraviesa actualmente la música electrónica global.

Cada vez más artistas internacionales —y especialmente figuras históricamente asociadas al mainstage— comienzan a acercarse a formatos híbridos donde el club, el arte contemporáneo y las experiencias audiovisuales se mezclan en un mismo lenguaje. Y en ese contexto, la presencia de Skrillex dentro de un proyecto ligado a la identidad experimental de Berlin Atonal no parece casual.

Para Latinoamérica, donde gran parte del crecimiento electrónico de la última década estuvo marcado por los festivales gigantes, las experiencias open air y los formatos masivos, propuestas como CONTRA también empiezan a marcar posibles nuevas direcciones culturales. La idea de construir experiencias más curatoriales, interdisciplinarias y emocionalmente inmersivas empieza lentamente a aparecer cada vez más dentro de distintos proyectos regionales, especialmente en ciudades como Buenos Aires, Ciudad de México, Bogotá o São Paulo.

El line-up de esta primera edición incluye artistas como Crystallmess, Juliana Huxtable, Nick León, Flowdan, Batu, JASSS y Malibu, además de nuevas incorporaciones como Blawan, Knock2, Bladee, BNYX y Ecco2k.

La puesta visual y espacial estará desarrollada por el estudio parisino Matiere Noire, quienes transformarán la monumental estructura industrial de Kraftwerk en distintos ambientes inmersivos diseñados específicamente para disolver los límites entre sonido, iluminación y arquitectura.

En un momento donde la cultura electrónica parece debatirse constantemente entre viralidad, algoritmos y sobreexposición, proyectos como CONTRA vuelven a poner el foco en algo mucho más cercano a la experiencia artística total. Y quizás por eso mismo, terminan funcionando también como una referencia interesante para entender hacia dónde podría evolucionar parte de la escena electrónica latinoamericana durante los próximos años.